martes, 21 de julio de 2009

LA DESCOMUNICACIÓN

La mañana pintaba que sería un muy lindo día, me desperté tipo 7, con los sacudones de mi mamá, que me decía:”Marcia levántate ordena tus cosas que ya salimos”, (les aseguro que no me agradó mucho, pero bueno) hay algo que no me gustan de los viajes, en especial estos, no es como los viajes que uno realiza a lugares donde no conoce o en los que uno va de vacaciones, donde seguramente descubrirá sensaciones nuevas, no, no es lo mismo…
No es lo mismo porque cuando me dispongo volver a mi casa, siento que s eme estruja el pecho porque dejo parte de mi aquí, y cuando vuelvo siento que dejo otra parte de mi allá, no se que quizás los ruidos, los olores, porque no los colores, si, los colores, las tonalidades, pareciese que allá el sol es mas naranja y que también hay más tierra suelta dando vueltas por allí, no se si ams verde, porque como estamos en otoño, todo es de color beige, pero si hay mas árboles, más “gramilla” y más niños correteando por las calles, lo cual me lleva a recordar mi niñez, ¿en que momento se habrá ido?, ¿ realmente se fue?...
Bueno, luego de haberme levantado, introduje mi notebook en el maletín, me cambié guarde el último libro que traje, cerré mi valija y la saqué al comedor, donde luego mi papá la cargaría, (porque la verdad, pesaba una tonelada, como si fuese que hasta ella, hacía fuerzas por quedarse)…
Llegamos a al terminal (con mi madre, que en esta ocasión me acompañaba) sacamos los pasajes y esperamos hasta la hora en que partiría el colectivo, mientras esperábamos, escuchábamos la radio y tomábamos unos mates, fue allí cuando la noticia rompió la hermosa charla que estaba teniendo con mis padres, “tres jóvenes murieron, en la ruta luego de sufrir un accidente, en la camioneta en la que viajaban once chicos”…
El colectivo llegó, subimos y justo en el asiento de al lado venía, El…
Al principio pensé que era alemán como la compañera de asiento que venia con el, y que eran pareja, me llamó la atención porque me saludó amablemente,pero cuando crucé palabras con un señor que nos había ocupado nuestros asientos,( hasta que lo solucionaron poniéndonos en los asientos de atrás, quedando al lado, de El...) fue que le comenté sobre el accidente, fue en ese instante que sentí su voz, y me dí cuenta que tenía mi tonada: “me podés repetir donde fue el accidente? Yo miré sus profundos ojos verdes, y le dije fue aquí, y me contestó: “espero que no sea, mi amigo, voy a mandar un mensaje, para averiguar, yo le dije uno es de esta ciudad, otro de la ciudad que está al lado y el otro... “si , si es de mi ciudad, creo que es mi amigo. Que estudias le pregunté? Arquitectura me contestó, comienzas tus clases? No lo sé pero rindo el 28, voy por las dudas,” que bueno, que linda carrera, (dije yo) es muy difícil?, “no si es lo que te gusta, como todo, vos? “Comunicación social, le contesté, y hasta donde vas? A Tucumán, me dijo…
Sonó el celular, el mensaje temido…
Si es mi amigo, lo siento contesté, que pena…
Qué impresionante, nuevamente los dispositivos tecnológicos, que “ayudan” a al comunicación, a veces terminan “DESCOMUNICÁNDONOS”…

No hay comentarios: