miércoles, 29 de octubre de 2008


este es un ensayo que escribí para un trabajo de la universidad, espero que les guste, salió de lo profundo de mi alma............


“LA MUÑECA RUBIA”
Dicen que, mientras que los niños sueñan con autitos de carreras, las nenas lo hacen con muñecas bebotes, peponas, elementos de cocinas, de limpieza del hogar; aunque no siempre es así, claro esta, pero en mi caso si lo fue. A la edad de 10 años, sintiéndome ya demasiado grande y cansada de jugar con muñecas (rarísimo en una nena de esa edad) por el hecho de que durante los primeros años de mi vida me dediqué a jugar sola o con algunas vecinitas, que destruían o robaban mis juguetes, recibí una noticia que mucho no la entendí: “sería tía en unos meses”, si como lo oyen, la novia de mi hermano, en ese tiempo, tendría un bebé y ese bebé sería mi sobrino.
Al principio no lo podía creer, o si lo creía pero no lo podía entender (es que solamente tenía 10 años) y cosas ocurrieron dentro de mi, que aún no las puedo explicar, ya que vi a mi mamá alegrarse tanto por la noticia de ser abuela muy pronto, y comenzar a tejer camperitas, escarpines, gorritos, y todo lo que hacen las abuelas primerizas; y es como que yo en un momento me sentí lejos de todo, que mi vida comenzaría a cambiar, que mi niñez se esfumaba y jamás volvería; que sería tía, que cuidaría de mi sobrina, que ya no sería por así decirlo “ la reina de la casa”. Tarde mas o menos 2 hs en reaccionar y cambiar mi cara de enojo, porque ya iríamos a visitar a la privilegiada mujer, progenitora del nuevo ser que llegaría a este mundo. Al ver su vientre ensanchado, mi corazón latió muy fuerte como si hubiese visto el rostro del niño que se encontraba dentro, mi madre dijo que sería nena, (yo ni quería saberlo, pero también sentí eso) y como todos se dieron cuenta que dentro mío sucedían cosas extrañas, para disminuir tensiones, me consultaron que nombre querría ponerle, y yo dije: si es nena Florencia, si es varón, Franco (como mi hermano), todos se rieron y allí terminó la charla.
Al volver a mi casa quedé pensativa, hasta que me olvidé por un tiempo, en realidad no lo olvidé, solo no dejé que me afectara más y disfruté el hecho de que era privilegiada, delante de todas mis amiguitas, porque a mi edad ya tendría “la gran responsabilidad de ser tía”. La historia cierra un capítulo con el nacimiento de ¡mi sobrina!, (se llamó Florencia Milagros) y abre otro porque por circunstancias de la vida ellas dos se vana vivir a mi casa y allí si, un tiempo lo disfruté muchísimo, porque veía a ese bebé como mi muñequita soñada, hasta que el sentimiento del que hice referencia al principio alcanzó la magnitud del nombre “celo”.
Tres meses después se acercaba el famosísimo “día del niño” y como todo niño empecé a soñar con mi regalo. Esperaba con ansias que fuese la muñeca rubia de ojos azules, con vestido rosa y zapatitos blancos, que parecía un nena de verdad, (que había visto en la vidriera de una juguetería) que por lo menos por un tiempo me haría olvidar del “amargo sentimiento” de nos ser mas la única, la preferida, y me haría compañía en todo momento. El día tan esperado llegó, yo gocé uno, dos, tres, cuatro, cinco, y quizás seis días con mi tan ansiada muñeca, pero como cualquier juguete, o como cualquier muñeca, primero se le enredó el cabello, luego se le cayeron los zapatitos, mas luego se le salió una pierna y por último de le ensució el vestido, y así transcurrieron los días hasta que la dejé de lado.
Aunque a mi me halla durado poco la emoción por este juguete, el efecto que provocó en mi fue precioso, me hizo darme cuenta de la importancia de otras cosas, que a mi edad no se si las hubiese entendido; además es el recuerdo mas cercano que tengo porque tiene que ver con una época de mi vida, en la que la mayoría de los chicos está dando un salto de una etapa a otra; hoy al mirar atrás pienso en mi sobrina que acabó de cumplir 9 años y está a punto de pasar por ese mismo periodo por el que yo atravesé, cuáles serán sus interrogantes, sus inquietudes, sus sueños de niña, sus deseos, sus preocupaciones, sus angustias; espero que sean el tener una “muñeca rubia, de ojos azules, con vestido y rosa zapatitos blancos”, pero no para olvidarse de algún triste sentimiento que la aqueja y tenga la libertad para contárselo a su tía, que la espera para escucharla y contarle la historia de la muñeca rubia.

domingo, 19 de octubre de 2008

EL DIAMANTE




Hoy me hubiese gustado estar mas inspirada par escribir, pero no es asi.

Lo unico es que estoy super contenta porque me siento realmente viva, estoy haciendo lo que Dios me mandó a hacer, "consolar a los quebrantados de corazón, dar vida a los muertos y levantar a los caídos"; justo lo que Jesús con su amor hizo en mi, llegó cuando mas lo necesitaba y me cargó cuando no podía caminar mas, me tomó en sus brazos y me dió su calor.

Ese calor quemó todo mi pecado, todo lo maloo que había en mi, y me purificó, aunque aún me falta!!!!

su palabra dice que par que el oro salga reluciente, debe estar a temperaturas muy altas, por eso si estas pasando en un momento de calor, de fuego, es que el te está purificando y preparando para algo mejor.

También el diamante para ser lo que es debe pasar mucho tiempo siendo pulido y eso duele mucho, pero el final es preciosímo, se ve una joya de gran precio.

Asi que espero que en esos momentos aprendas de estos ejemplos y aceptes los golpecitos que te da la vida.

Porque "A los que aman a Dios todas las cosas les ayudan para bien".

Romanos 8: 28.