
En estos dias de gripe, sola en mi departamento
tuve tiempo de hacer las cosas que hace mucho no hacía
REFLEXIONAR.
Reflexionar hacerca de que o porque? bueno, en la importancia de sentirse saludable
no solo por fuera, es decir físicamente, si no también espiritualmente, y emocionalmente.
Digo emocionalmente porque en realidad a nivel de sentimientos estoy muy bien, muy enamorada de alguien que aunque esté distante, se hizo parte de mi, de mis sueños de mis proyectos, piensa en mi, me llama, me dice cosas bonitas, y cuando puedo estar con el lo disfruto al máximo, y sana mi corazón con cada uno de sus besos o sus abrazos.
Por un lado esa parte de mis emociones esta bien, pero por el otro la de las amistades, de la compañía estaba un poco difusa, poco visible, estaba confiando en persona que la verdad se mostraban amigos y no lo son. Pero cuando necesité tan solo un favor, nadie de estas personas valoradas especialmente por mi, apareció.
Una decepción...
Pero...
Surgieron personas que jamás imaginé que estarían y se la jugaron realmente por mi, una de ellas por ejemplo pasó la noche haciendome compañía, me trajo remedios y me cocinó.
Otra de ellas por entregarme una nota de caracter administrativo, tuvo casi una odisea para poder hacerla, aún asi llegó en tiempo y en forma.
Cosas como estas me hicieron reflexionar, y sanar mi corazón, me hicieron ver con los ojos con los que mira Dios.
Y porque como mira Dios? porque el dice que nos ve a todos por igual, sin distinción, sin jerarquías, pero nosotros los seres humanos lo hacemos. Miramos al otro designándole un número, poniendo en orden de jerarquías a las personas, están los amigos 1 los amigos 2 los 3, etc pero me di cuenta de que eso no debe existir.
Hoy cambié mi órden, ba es decir eliminé el orden, todos valen igual para mi. Y cuando cualquiera sienta la necesidad de que alguien esté con ellos, ya sea dándole una palabra de amor, de aliento, u otra cosa más, estaré ahi haciendo lo que alguna vez alguien hizo por mi.
Eso es Salud...
SALUD FÍSICA
SALUD MENTAL
SALUD EMOCIONAL
SALUD ESPIRITUAL